Por Harumi Ozawa (AFP), TOKIO — El martes, cuando la región de Tokio fue sacudida por un violento terremoto, muchos japoneses temieron que fuera el 'Big One', el devastador sismo que según los expertos golpeará el centro de Japón en los próximos 30 años.
La sacudida de magnitud 6,4 registrada en el Pacífico, a 170 km al sudoeste de Tokio, desató un tsunami de escasa intensidad, causando un muerto y más de 120 heridos en la prefectura costera de Shizuoka (centro).
El comité de evaluación de sismos de la Agencia Meteorológica japonesa asegura que no es una señal precursora del violento sismo de magnitud 8, o sea cien veces más potente que el del martes, que podría devastar la región de Tokai, en la que se encuentran Shizuoka y las prefecturas aledañas.
Los expertos del Comité de Investigación sobre Sismos calculan que hay un 87% de probabilidades de que el 'terremoto de Tokai' ocurra antes de 2040. El último sismo demoledor registrado en la zona se remonta a hace 150 años.
La región de Tokio, donde residen unos 35 millones de habitantes, también vive bajo la amenaza de otro 'Big One'. Los expertos, que revisan sus previsiones anualmente, estiman probable en un 70% que golpee la región con toda su furia en los próximos 30 años.
El último 'sismo de Kanto', como se conoce a la región que rodea la capital, data del 1 de septiembre de 1923 y dejó más de 143.000 muertos o desaparecidos, debido principalmente a los incendios que se propagaron a las construcciones de madera.
Algunos expertos, no obstante, están preocupados ante la multiplicación de sacudidas --tres entre el domingo y este jueves en torno a la región de Tokai-- y temen lo peor en una fecha no muy lejana.
"Pienso que toda la actividad sísmica registrada en la región durante los últimos años nos acerca al sismo de Tokai", declaró Shozo Matsumura, miembro del Instituto Nacional de Investigación sobre las Ciencias de la Tierra y la Prevención de Desastres.
"Si la energía susceptible de provocar el Tokai ha alcanzado ya el nivel crítico, el sismo del martes podría servir de desencadenante", agregó.
Katsuhiko Ishibashi, sismólogo de la Universidad de Kobe, también está convencido de que esta sacudida "puede haber acelerado la actividad que conduce al sismo de Tokai".
Kishie Shigekawa, experta en prevención de catástrofes en zona urbana, aconseja por su parte reforzar las medidas preventivas con miras al 'Big One'.
Japón, que se encuentra encima de la zona de confluencia de cuatro placas tectónicas, ha sufrido el 20% de los sismos más intensos registrados en el mundo.
Por eso los colegios y las empresas realizan con cierta frecuencia ejercicios de protección y simulacros de evacuación en previsión de un sismo destructor como el que en 1995 causó más de 6.400 muertos en Kobe (oeste).
Además, las compañías de construcción están sujetas a normas antisísmicas draconianas, sobre todo en la costa del Pacífico y en la región de Tokio.
El elevado nivel de preparación del archipiélago nipón explica por qué las sacudidas de magnitud superior a 6 ocasionan pocas víctimas y daños en comparación con otras partes del mundo.
| < Prev | Próximo > |
|---|




