La cafeína es una sustancia natural (un alcaloide) presente en las hojas, semillas y frutos de más de 63 especies vegetales de todo el mundo. Desde hace tiempo, se consumen en todas partes productos que contienen cafeína, como el té, el café y algunos refrescos. Más recientemente, han aparecido en el mercado bebidas con mayor cantidad de cafeína (las "bebidas energéticas").
Uno de los efectos más conocidos de la cafeína es su capacidad de actuar como estimulante, retrasando temporalmente el cansancio; efecto que puede causar insomnio en individuos sensibles. También se ha demostrado que la cafeína tiene un ligero efecto diurético, estimulando la eliminación de líquidos. A pesar de que se han realizado numerosos estudios sobre su inocuidad, circulan todavía muchas ideas erróneas sobre esta sustancia tan común. Este artículo recoge los resultados de investigaciones científicas sobre la cafeína y la salud, y pretende aclarar ciertos aspectos controvertidos relativos a este componente.
MITO: La cafeína crea adicción
REALIDAD: Mucha gente dice ser "adicta" a la cafeína del mismo modo que se puede serlo a las compras, el trabajo o la televisión. Según las definiciones aceptadas y en opinión de la mayoría de las autoridades, la cafeína no crea adicción. Al cesar de forma brusca el consumo regular de cafeína, algunas personas pueden padecer dolores de cabeza, fatiga y somnolencia. Estos síntomas no suelen persistir más de un día y pueden prevenirse reduciendo el consumo de cafeína de forma gradual.
MITO: La cafeína aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas
REALIDAD: Numerosos estudios realizados a gran escala revelan que el consumo de cafeína no aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, ni incrementa los niveles de colesterol, ni produce alteraciones del ritmo cardiaco. En individuos sensibles a la cafeína se observa un ligero aumento temporal de la tensión arterial. Sin embargo, este aumento es similar al provocado por actividades cotidianas, como subir escaleras. No obstante, es recomendable que las personas con la tensión alta consulten con su médico a este respecto.
MITO: La cafeína provoca cáncer
REALIDAD: Existen pruebas científicas de peso que demuestran que la cafeína no incrementa el riesgo de padecer cáncer. Dos estudios a gran escala llevados a cabo en Noruega y Hawai y el análisis de 13 estudios realizados con más de 20.000 sujetos revelan que no existe ninguna relación entre el consumo regular de café o té y el riesgo de contraer cáncer.
MITO: La cafeína es un factor de riesgo en lo relativo a la osteoporosis
REALIDAD: Algunas investigaciones sugieren que el consumo de cafeína puede incrementar la pérdida de calcio en la orina. Sin embargo, se ha comprobado que dichas pérdidas son mínimas y que el consumo de cafeína en dosis normales no afecta al nivel de calcio ni a la densidad ósea. Varios estudios más recientes confirman que el consumo de cafeína no es un factor de riesgo en lo que a la osteoporosis se refiere, especialmente en mujeres que consumen calcio en cantidades adecuadas.
MITO: Las mujeres embarazadas o que intentan quedarse embarazadas deben evitar la cafeína
REALIDAD: Los efectos de las bebidas con cafeína en los factores reproductivos han sido objeto de análisis en un gran número de estudios. Los datos indican que el consumo moderado de cafeína es inocuo tanto para la mujer embarazada como para el feto. Los resultados de estudios sobre el consumo de cafeína y el tiempo que transcurre hasta que una mujer se queda embarazada no aportan pruebas sólidas de que el consumo de bebidas con cafeína reduzca la probabilidad de concebir. En dos relevantes estudios realizados en EE.UU. no se halló correlación alguna entre el consumo de cafeína y el desarrollo del embarazo o posibles malformaciones del bebé. Además, otras investigaciones recientes demuestran que no existe relación entre la ingesta de esta sustancia y los abortos naturales o el crecimiento anormal del feto. No obstante, quedan sin aclarar los efectos de dosis elevadas de cafeína, por lo que se recomienda a las mujeres embarazadas moderación en su consumo (300 mg al día o 3-4 tazas de café instantáneo).
MITO: La cafeína tiene efectos negativos en la salud infantil
REALIDAD: En general, los niños tienen la misma capacidad de asimilar la cafeína que las personas adultas. Las investigaciones en niños muestran que el consumo moderado de alimentos o bebidas que contienen cafeína no desempeña un papel perceptible en la hiperactividad ni en los problemas de concentración. Sin embargo, en niños sensibles, el consumo elevado de cafeína puede producir efectos pasajeros como nerviosismo, irritabilidad o ansiedad.
MITO: La cafeína no tiene efectos positivos
REALIDAD: Se sabe que la cafeína despeja y aumenta la capacidad de atención. A menudo, se recomienda tomar una taza de café o té para combatir el sueño, especialmente a los conductores que realizan viajes largos, y mucha gente se toma su tacita después de comer antes de volver al trabajo. Algunos estudios han puesto de manifiesto que la cafeína también refuerza la memoria y las capacidades mentales. Se han descubierto agentes antioxidantes en muchas bebidas con cafeína, en particular el té, y más recientemente en el café y el chocolate. Los antioxidantes tienen efectos beneficiosos en la salud, especialmente en lo relativo al corazón y la prevención del cáncer. Algunos informes recientes indican que la cafeína puede resultar útil en el tratamiento de reacciones alérgicas debido a su capacidad de reducir la concentración de histaminas, que son las sustancias que hacen que el organismo responda ante el alérgeno. Desde hace tiempo, se sabe que la cafeína es beneficiosa para quienes padecen asma, aunque es preciso realizar estudios más detallados en este campo para obtener conclusiones definitivas.
Efectos positivos
Se ha descubierto que algunas bebidas con cafeína contienen antioxidantes beneficiosos para la salud del corazón y la prevención del cáncer. En las mujeres podría reducir en riesgo de cáncer de ovario.
Otro efecto positivo de esta sustancia es su beneficio para tratar alérgias ya que contiene histamina, sustancia que causa la reacción en el cuerpo ante un impulso alérgico.
Además, reconocidos son sus efectos para incrementar la agudeza mental y la concentración. Retarda el cansancio, mejora la memoria y el razonamiento lógico.
CONSUMIR CAFÉ AYUDA A MEJORAR LA MEMORIA
Aunque todos estamos preocupados porque nuestra memoria nos parece inadecuada, hay cada vez más muestras de que nuestros recuerdos son bastante mejores de lo que nunca habíamos pensado. Puede que disminuya con la edad, pero sólo si no se usan. Al igual que con la respiración, cuando todo está bien, su funcionamiento es tan fluido que apenas nos damos cuenta de lo que la memoria hace por nosotros cada día. Todo lo que hacemos diariamente es una función de la memoria, y sólo porque las ocasiones en que olvidamos algo son raras, les damos tanta importancia.
La investigación moderna ha dado un paso más al sugerir que es posible que cada célula cerebral por sí misma pueda actuar como un mini cerebro. El cerebro es enormemente complejo y ofrece a los investigadores y científicos una tarea cada vez más interesante a medida que empiezan a entender el increíble potencial de la memoria.
¿Cómo afecta el café a la memoria?
La memoria se puede dividir en memoria a corto plazo (MCP), memoria de trabajo (la que utiliza la información activa) y memoria a largo plazo (MLP). El café ayuda principalmente a la MCP y a la memoria de trabajo cuando hay que gestionar cantidades normales de información. El café ayuda a mejorar el estado de alerta, la atención y la vigilia, y así facilita el aprendizaje. En otras palabras, el café ayuda a optimizar las fuentes de energía que tenemos para aprender. También compensa al cansancio aumentando el nivel de alerta. Sus beneficios se encuentran principalmente durante un largo examen o prueba en que se produce cansancio.
¿El café ayuda a concentrarse mejor durante el estudio?
Sí. Beber café ayuda a concentrarse en la tarea principal, cuando hay muchas cosas a nuestro alrededor que reclaman nuestra atención. Dirige la atención a lo que hay que aprender y conduce a menores distracciones, aunque hacer varias cosas a la vez pueda ser estimulante por sí mismo. No obstante, beber en exceso puede tener como resultado una sobreexcitación, y puede obstaculizar el aprendizaje y la atención.
¿Tiene sentido beber café cuando se hacen exámenes?
Hacer exámenes es una actividad que exige energía y atención, y el café puede ayudar a afinar la mente, suponiendo que se sea consumidor habitual. Es decir, si el café se utiliza como método para mejorar el humor, puede ayudar a encontrar el mejor estado de la mente para aprobar el examen. Cuando no se es consumidor habitual de café, es posible que no sea la mejor elección. Así que, en tal caso, se aconseja quedarse con la bebida a la que se esté acostumbrado.
Si siento que pierdo la concentración, ¿ayuda el café a recuperarla?
Sí. Aunque la concentración también es cuestión de esforzarse en lo que se está haciendo. Si pierdes la concentración, tómate un respiro con un café y este cambio de mentalidad te ayudará a volverte a concentrar.
El café protege al hígado
Una taza de café al día contribuye a proteger el hígado de enfermedades graves. Especialmente protege contra la cirrosis y el cáncer, en particular cuando la causa es el consumo excesivo de alcohol, según un estudio del instituto italiano Mario Negri, con sede en Roma. Los resultados de la investigación fueron detallados durante un congreso sobre enfermedades hepáticas celebrado en Roma, que puso de manifi esto las propiedades beneficiosas del café si se consume en las dosis adecuadas.
Así, el experto en gastroenterología Adolfo Francesco Attili, de la Universidad La Sapienza, subrayó la importancia de los resultados porque “pueden llevar al descubrimiento de moléculas protectoras contenidas en el café, probablemente antioxidantes”.
No obstante, enfatizó que el café en exceso puede causar problemas como taquicardia e insomnio. Alessandra Tavani, del Instituto farmacológico Mario Negri y una de las autoras del estudio, explicó que cuanto mayor es el consumo de café, menor es la presencia del enzima gamma-glutamil transpeptidasa (GGT), uno de los indicadores de la cirrosis. También se reduce la presencia de otro enzima medidor de los daños hepáticos, la transaminasa alanina (ALT), aseguró la profesora Tavani.
Balance
Tras décadas de investigación, la comunidad científica no ha probado que exista ninguna relación entre el consumo moderado de cafeína y los riesgos para la salud. Es decir, que podemos seguir consumiendo té, café y otras bebidas con cafeína siempre que lo hagamos con un poco de sentido común y moderación.
Referencias
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* Hinds, TS et al. The Effect of Caffeine on Pregnancy Outcome Variables. Nutr. Reviews, 54(7);203-207, July 1996. MAFF 1999. Caffeine in soft drinks. Food Safety Information Bulletin Services, No 109, p.13
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