Budismo en Japón

Budismo es un término occidental, cuyo equivalente más cercano en oriente es buddha-dharma (Sánscrito: बुद्ध धर्म) o buddha-dhamma (pāḷi: धम्म), “enseñanzas del Despierto sobre la ley natural”. Estas fueron difundidas en el noreste de la India por Siddhārtha Gautama alrededor del siglo V adC. El budismo es una religión no-teísta perteneciente a la família dhármica de religiones. Adicionalmente también es una filosofía, un método de entrenamiento y práctica espiritual y un sistema psicológico.

Buda no es ni un dios, ni un mesías, ni un profeta, y el budismo no postula sobre un creador. Buddha, que significa “el que ha despertado”, es un título en los antiguos idiomas pāḷi y sánscrito que se le da también a cualquier otro ser que igualmente haya realizado lo que se considera como un descubrimiento personal y no una revelación divina. Así, las enseñanzas no son percibidas por los seguidores como creencias o dogmas de fe, ya que estas mismas animan al practicante a cuestionarlas, investigarlas y experimentarlas de manera práctica para poder interiorizarlas.

El propósito último de estas enseñanzas es la erradicación definitiva de todo sentimiento de insatisfacción o frustración. Según el budismo, la causa real de la insatisfacción es el anhelo ansioso (o su concomitante el aferramiento) que a su vez es producto de ilusión e ignorancia, entendidas como la percepción errónea de la auténtica naturaleza de la vida y la existencia. Por ello el cese definitivo de esta situación se denomina el despertar. Para guiar el gran esfuerzo personal necesario para alcanzar este nuevo estado, el budismo desarrolla y prescribe prácticas de entrenamiento para desarrollar la atención y consciencia, la ética y la sabiduría.

El budismo es considerado una de las grandes religiones del planeta en número de seguidores, junto con el cristianismo, el islam y el hinduismo. Pero su número actual resulta difícil de determinar, principalmente por las circunstancias socio-políticas y culturales en China, el país más poblado de la tierra.

Todas las tendencias del budismo actual se pueden clasificar en dos grandes grupos, el Budismo del Sur (o Theravāda) y el Budismo del Este (o Mahāyāna). Una adopción de las prácticas del tantrismo hindú haría surgir lo que en ocasiones se afirma como una tercera corriente, llamada Budismo del Norte o Tántrico (Vajrayāna), si bien filosóficamente ésta se incluye dentro del Mahāyāna.

El budismo es reconocido de manera general como una de las grandes religiones del planeta, y afirma una vía de liberación con la que intenta dar una solución espiritual al sufrimiento humano. No obstante, el budismo no es una religión teísta. En Occidente se suele asociar la “religión” con la necesidad en la creencia en una divinidad, y por patrones culturales de este tipo, muy influenciados por las religiones abrahámicas, muchas personas tienden a ver al budismo como una filosofía.

Pero a pesar de que el budismo no postule sobre un dios como última explicación de la realidad en el que creer, y de que realice indagaciones muy elaboradas sobre las características y la naturaleza fundamental del ser humano y de la realidad; el budismo no puede ser considerado solamente una filosofía ya que no es sólo un mero cultivo intelectual sino ante todo espiritual. Así, aunque el Buda rechazó el dogmatismo y la fe ciega, también distanció sus enseñanzas del trabajo de los filósofos al subrayar el valor de la propia experiencia personal directa de éstas.

Sin embargo este debate sobre la naturaleza del budismo sea posiblemente un fenómeno mayoritariamente occidental, y para algunos eruditos budistas orientales, como Walpola Rahula, cualquier tipo de “etiquetado” que le pongamos al budismo carece de importancia real alguna. A partir de finales del siglo XIX el budismo se ha ido conociendo mejor en Occidente, donde desde entonces ha influenciado paulatinamente el pensamiento, el arte y la psicología humanista y existencial.

En Japón

El Budismo Nichiren surge en el Japón en el siglo XIII alrededor de la figura del monje Nichiren, quien declaró que la esencia del budismo se encontraba en el Sutra del Loto. El Sutra del Loto es una escritura nacida en el budismo mahayana antes que Nichiren y es de común uso en todas las escuelas del budismo mahayana.

Nichiren declaró al resto de escuelas budistas como erróneas, lo que le llevó a un fuerte enfrentamiento con la escuela predominante por entonces en Japón, la escuela Tendai. El budismo japonés tiene en su expansión histórica algunos debates doctrinales mezclados con luchas entre poderes feudales. De estos episodios surgió la afirmación de nuevas escuelas y la desaparición de otras.

Entre las características más peculiares del budismo Nichiren se halla la del proselitismo. Aunque Buda no hizo nunca proselitismo y esto no aparece como aconsejado (e incluso no está permitido) en el resto de escuelas budistas, el budismo Nichiren utiliza el proselitismo para extender así su urgente acción salvífica de todos aquellos que no conocen la verdad del monje Nichiren.

El budismo Nichiren tiene distintas ramas, aunque tradicionalmente ha estado muy asociado al nacionalismo japonés. Las organizaciones más conocidas en Occidente son la Soka Gakkai Internacional y la Nichiren Shoshu, dedicadas a la propagación del budismo Nichiren por el mundo.